La nube no es una nube. Tu información en la nube vive en servidores reales, dentro de data centers gigantes, sostenidos por cableado, energía, agua, leyes y empresas como AWS que hoy cargan una parte enorme de internet. Detrás del cloud hay edificios, costos, poder, infraestructura y una promesa medio tramposa: que todo esto era invisible, simple y casi mágico. Y no. La nube son servidores. La nube son centros de datos. La nube también es negocio. Si usás Google Drive, Netflix, WhatsApp, Dropbox, iCloud o herramientas de inteligencia artificial, este video también habla de la infraestructura que sostiene tu vida digital aunque casi nunca la veas.